sábado, 20 de diciembre de 2014

Disfruta de ti.


Es sábado, y todo a lo que aspiro en este día es poder pasarlo en el sofá escuchando mis canciones favoritas y disfrutando de mi propia compañía. Realmente, no sé por qué digo "disfrutando", porque a veces estar conmigo misma es algo que me destroza por dentro. No digo que no esté bien tener un rato para estar con una misma, incluso unos días. Pero a veces es esa soledad la que mata.

Creo que nunca he destacado por ser una persona brillante en ningún aspecto de mi vida, y a pesar de ello, siempre me he sentido una persona especial. Hoy me he dado cuenta de que ese sentimiento me lo han ido creando las personas que han pasado por mi vida. Muchas de ellas, han desaparecido, y otras, por suerte, siguen aquí. Y me castigo diariamente por pensar más en las que se fueron que en las que quedan a mi lado, dispuestas a hacerme reír y a regalarme momentos memorables. Pero qué le vamos a hacer, el ser humano es así de idiota.

Y es que cuando una persona decide dejar de formar parte de nuestras vidas, es como un jarro de agua fría en pleno diciembre, como un suspenso en un examen que dabas por más que aprobado, como una caída cuando crees estar en tu mejor momento. Ya me entendéis. Todos hemos perdido a personas, esa es la frase por excelencia que más escucho estas semanas. Pero es algo a lo que no me puedo acostumbrar, es más, no quiero hacerlo. No quiero conocer a personas maravillosas e inconscientemente pensar que esas personas se van a ir, que me van a dejar con las manos vacías.
 No quiero. Prefiero sufrir cada una de las marchas que sufra. No quiero convertirme en una persona fría y desconfiada, no quiero dejar de abrazar a las personas a las que quiero. Jamás permitiré que personas que no valoran mi tiempo y mi presencia acaben con mis ganas de comerme el mundo cada mañana, de sentirme como en casa con las personas que saben todo de mí y que aún así me quieren, con las personas que me conocen tan bien que saben exactamente cuándo voy a subir el volumen de la radio en una canción, que saben mi emisora favorita y conocen la sonrisa que se me escapa cuando me complacen al ponerla y dejarme disfrutar de la música, a pesar de que se esté emitiendo un programa, porque mis "espera, espera, que ahora ponen temazos" les sacan una sonrisa y les hacen negar con la cabeza, pero aún así, me dejan disfrutar de mi momento.
Me gustan las personas así. Son personas por las que no me importaría sacrificarme una y otra vez, personas con las que me gustaría hacerme mayor. Por desgracia para mí, algunas de esas personas han ido saliendo de mi vida.

Pero yo ya he dejado de preguntarme "¿por qué?", ahora prefiero ser feliz con lo que me queda, que no es poco. Disfrutar un sábado de una buena lectura, ¿por qué no?, no necesito salir de fiesta para disfrutar. Disfruto mucho más suspirando por un libro que quiero y a la vez no quiero terminar, disfruto más con unas pocas personas que calen hondo, que me hagan pasarme horas y horas reflexionando, que me hagan sonreír y que me cuiden.

Sigo pensando que existen personas así, personas que llegan a nuestras vidas y nos hacen preguntarnos cómo hemos podido estar tanto tiempo sin esas personas, personas que en poco tiempo pasan a ocupar un lugar muy importante en nuestras vidas. Personas que ríen cuando me escuchan decir que creo en la magia, que no pierdo la esperanza en el ser humano, que me dicen que soy extremadamente sensible, y que no lo ven como algo negativo. Son las personas que realmente disfrutan de mí, que disfrutan de mis abrazos sin importar cómo sean de frías con el resto del mundo. Y eso es lo que me hace sentir especial. Llegar a la vida de una persona y ver que tú también le has cambiado, a mejor, y que si te vas, te echarán de menos. Es una suerte. Suelen ser personas con las que no puedes estar enfadada más de 24h, personas que te miran sonriendo cuando eres tú a la que le van bien las cosas, aunque a ellas les vaya todo fatal.
 Me encanta disfrutar de esas personas que un día llegaron y hoy siguen aquí.


Porque solo hay una vida, y el mundo es un fantástico lugar para vivirla,


porque merece la pena ser feliz. 



Con todo mi amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario